Respeto para los candidatos

Durante un tiempo me he visto en la situación de participar en un número considerable de procesos de selección como candidato, con la particularidad de conocer las entrañas del mecanismo. Antes sólo había tenido la experiencia de candidato y por un tiempo sólo la de entrevistador, pero nunca las dos tan claramente a la vez, de modo que a mí me estaban entrevistando mientras que poco después yo debía entrevistar a otros. He aquí la paradoja de la situación en la que muchos se habrán encontrado.


Sin embargo, esto me ha hecho reflexionar, puesto que me ha sorprendido la poca profesionalidad que abunda en el sector. En una época en la que todo el mundo se llena la boca con la palabra "calidad" y en la que todas las empresas la ponen en la descripción de su Misión y en su publicidad, he visto cómo me menospreciaban y me he sentido tratado como basura. Más que como un objeto o moneda de cambio, como un excremento, dicho con sinceridad brutal. Y eso teniendo en cuenta que soy un potencial cliente para cualquier consultoría (¡vaya!).

Aquí cada uno sabrá la parte de culpa que tiene, pero en un 90% de los casos me dijeron que me llamarían y sólo lo hizo un 5%, si llega. Por supuesto, me intenté poner en contacto con los que no lo hicieron para mostrarme interesado, pero me dieron largas casi todos (siempre estaban reunidos y les dejaba notas pidiendo que me llamaran o me escribieran).

Y todo eso lo sufría mientras una y otra vez corría el riesgo de que me descubrieran en el trabajo para ir a las entrevistas a la hora que le convenía al reclutador, frecuentemente en el último momento y el mismo día de la llamada, porque el proceso estaba a punto de cerrarse, etc.

Hey, que nunca he exigido que me dieran un puesto directamente, sólo un mínimo de respeto y trato humano. Nosotros trabajamos con personas, que son un recurso para nuestros procesos y negocios, pero que también son humanos (como dice el libro de EADA). Y tampoco es tan difícil crear una plantilla de respuesta por e-mail o dedicar un par de minutos al teléfono cuando se toman la molestia de llamarte. Y si no tienes tiempo para hacer eso, tampoco lo deberías tener para salir a fumar o mirar el correo personal. Pero sobre todo, en primer lugar, si no puedes hacer eso es que no tienes una carga de trabajo bien asignada. Y en segundo lugar, si no quieres hacer eso, si no te importan los sentimientos de las personas con cuyas esperanzas y sueños estás jugando a diario, es que deberías dedicarte a otra profesión.

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